lunes, 10 de agosto de 2015

MI QUERIDO LUKIS.

Muy temprano, muy de mañana un 7 de agosto, rondalla, una pequeña perra criolla amarilla de nuestra propiedad, dio a luz, y en su primer y único parto, trajo a este mundo en donde supuestamente el ser humano es racional, a tres bellos cachorros: dos machos y una hembra. Uno se diferenciaba de los demás: Era totalmente negro, y además, lucía un pelaje más largo en comparación a los otros. Todos fueron recibidos con amor, aunque bien se tenía la certeza que después de algunos meses, se debían regalar dos de ellos, pues no había cama para tanto perro. Con aquel  pequeño cachorro de pelaje más largo, fue amor a primera vista, regalarlo no era ni siquiera una opción.

Y así, el pequeño barbitas, llamado en ocasiones lulo, también lucho, y tiempo después lukis, creció en un hogar en donde el amor alcanzaba hasta para los animales. Si, lo recuerdo muy bien: Tres perros, un gato y una que otra gallina, esas eran las riquezas que nos acompañaban.

En su infancia, mientras estrenaba dientes, hizo una que otra travesura: como por ejemplo, dañar algunas sandalias, masticar las esquinas de los cuadernos y de uno que otro libro.

Lukis nunca fue un perro reconocido por sus capacidades físicas: sin embargo, cuando la familia salía de paseo, trataba de seguir el ritmo en sus cuatro patas: tampoco era un perro que inspirara miedo, ¿Quién le podía temer a un perro peludo el cual engordaba a medida que pasaban los años? Sin embargo, cuando algún extraño, bien fuera humano, perro o gato interrumpía en la vivienda, con un ladrido hacía notar su autoridad.

Su familia siempre lo recordará por sus evidentes cualidades: Hogareño, fiel a sus amos, pues no era muy dado a dar muestras de cariño a personas diferentes a su círculo familiar. A la hora de comer tenía ciertas preferencias: le gustaba la comida casera, pero como los tiempos cambian, y en el pueblo llegó para quedarse el concentrado o purina para perros, Lukis se habituó a este estilo de vida, y en sus últimos años su dieta consistía en “pepas”…en un principio eran de las más baratas que ofrecía el mercado, pero luego, debido a que empezó a tener compañía perruna, se hizo fan del dog chow y otras marcas con mayor reconocimiento, y a pesar de su edad, gozaba mucho del alimento para cachorros.

Le gustaba roer hueso, pero cuando empezó a perder los dientes, se debió conformar con carne sudada, que su dueña (mi mamá) con mucha paciencia, se encargaba de picarle en pequeños pedazos, para que no sucediera ningún accidente. Así mismo, en ocasiones, disfrutaba de una salchicha, generalmente frita.

También tenía predilección por las galletas navideñas, por los productos que llevaran coco y por la gelatina de pata. Las sopas nunca fueron de su preferencia.

A propósito de las galletas navideñas, con tal de consumir algunas en noches de velitas, estaba dispuesto a sufrir las consecuencias, por ejemplo, que su pelaje se empezara a quemar. Pero nunca pasó a mayores, siempre nos dábamos cuenta, y lo apartábamos del fuego.

Cuando compartíamos nuestros alimentos en el comedor, era habitual que llegara con su andar lento, y apoyara sus dos manos en nuestras piernas, exigiendo que le compartiéramos un pedazo de arepa, de queso o de pan.

Cuando iba a la casa de la señora Graciela (mi nona), ella lo regañaba, porque no comía lo que le ofrecía.

Se dejaba poner gorros o sombreros de sus dueños, como se puede comprobar en algunas fotografías que se dejó tomar.

En su biografía, se puede destacar que en el marco de una semana cultural del ITA ROG, ganó un concurso, al ser el perro criollo más bonito del año 2006. Así mismo, en sus últimos años de vida, poco salía, pues su caminar era muy lento. Cuando la familia decidía llevarlo a alguno de sus paseos o caminatas, tocaba alzarlo en un buen trayecto del camino…y vaya que era pesado.

No se pueden olvidar las jornadas de cambio de look, cuando a mi papá le tocaba apartar un día especialmente para peluquearlo. En el día destinado para bañarlo, se quedaba quieto y se dejaba echar agua  y enjabonar, sin ni siquiera hacer el intento de escaparse.

De igual forma, en sus últimos años de vida, tuvo que compartir el cariño de la familia, con cachorros que le hacían la vida difícil, pues no le respetaban su condición de antigüedad en el hogar: Sin embargo, el con paciencia se acostumbraba, y con tristeza veía como aquellos compañeros de juego no volvían, por culpa de aquella gente sin corazón, a quienes no les tiembla la mano para mezclar comida con veneno.

¿Quién no sabe quién es Lukis? Aquellos que conocen a mi familia, saben del personaje que les hablo, aquel perro que últimamente se la pasaba acostado la mayor parte del tiempo, pero que trataba de hacer entender que el estaba presente, por medio de sus ladridos.  

Cuando nació Lukis, yo tenía 11 años, estaba cursando el grado sexto. Por 14 años permaneció en nuestro hogar, tratarlo como un simple perro sería injusto, pues no queda dudas de que fue parte de nuestra familia. Durante su existencia nos acompañó en todo momento: Infancia, adolescencia, edad adulta, graduaciones de colegio y universidad, cambio de vivienda, etc.

Ahora tengo 25 años, y con tristeza tuve que presenciar como mi querido amigo se despidió de este mundo. La última semana fue muy difícil, fue duro verlo sufriendo y entender que no se podía hacer nada, pues la vejez no tiene piedad con ninguna especie, y sabíamos que lo mejor era que muriera para que no siguiera sufriendo, pues un perro tan especial como el, no merecía tener dicho fin.

Afortunadamente el día más temido, el día en que amaneció muerto, por esas circunstancias de la vida no estaba en mi casa. Llegué en la tarde y tenía miedo de preguntar por su suerte, pero al final lo supe, y aunque era una noticia esperada, no por esto dejó de ser triste.

Estoy ahora, tratando de ver entre mis lágrimas, para explicarle a quien desee leer este sencillo homenaje, que cuando se es criado en un ambiente de respeto hacia la naturaleza y hacia todos los seres que hacen parte de ella, incluido el ser humano, uno se interesa por lo que sucede alrededor, porque simplemente, es importante.

Porque un perro es algo más que cuatro patas, y pelos, porque hay perros que han estado presentes en las buenas y en las malas de una familia, porque cuando todo parecía estar mal, siempre estaba aquella mascota con su inocente cara, acompañando, aunque no entendiera lo que estaba pasando.


Mis lágrimas son de tristeza por el amigo que se fue, pero también de agradecimiento por estar 14 años a nuestro lado. Siempre lo tratamos bien, y le supimos descifrar sus caprichos. Descansa en paz mi querido Lukis, estaré guardando galletas navideñas para compartirlas algún día.  

martes, 28 de julio de 2015

Celebración cumpleaños ITA ROG.

Comparto con ustedes, estas palabras escritas con mucho cariño, las cuales leí en la celebración del cumpleaños de nuestro plantel educativo, sé que de algún modo, reúnen el sentir de todos aquellos que hemos sido parte del Instituto Técnico Agrícola Rafael Ortíz González. 


…NUESTRO PASO POR EL COLEGIO…

Estudiar en este colegio, significó pasar una de las mejores épocas de nuestras vidas, siendo vigilados por la majestuosidad del cerro de las tres niñas.

¿Cómo no recordar aquellas actividades especiales que nos sacaban de la rutina? Con nostalgia evocamos los días de campo, cuando madres, padres, o estudiantes, o en ocasiones todos, se unían para mejorar las condiciones de la finca, esfuerzo que al final era recompensado con un buen plato de sancocho.

¿Y que decir de los días deportivos, con aquel equipo cuyos bafles eran gigantes, en donde los éxitos musicales del momento trataban de hacerse notar, a pesar de la distorsión del sonido? Se que muchos recordarán los efectos especiales de aquel artefacto, los cuales eran la sensación de la época, y también las bromas que nos gastábamos entre amigos por medio de las famosas complacencias, donde por $100 y $200 (con derecho a una canción), nos inventábamos romances falsos entre nuestros compañeros, quienes en un primer momento se sentían avergonzados, pero luego, comprendían que todo hacía parte de la tradición de estos días especiales.

¿Y las semanas culturales? Se empezaban a planificar con bastante antelación, para tener los mejores resultados. Deportes, danzas, gastronomía y cultura en general, eran los componentes de esta gran celebración que se realizaba por lo general en el mes de octubre, en donde participaba toda la comunidad educativa, y en ocasiones, colegios de otros municipios, se unían a la festividad.

¿Cómo olvidar las comisiones? Cuando por grupos, teníamos la responsabilidad de alimentar conejos, curís, pollos, truchas, cerdos y bovinos, según el grado que cursáramos, además de asear las respectivas instalaciones. Aunque muchos no éramos expertos en estas labores, hacíamos nuestro mejor esfuerzo.

Son muchos los recuerdos ligados a este plantel educativo, así como ustedes, jóvenes estudiantes, están construyendo los suyos. Cada vez que un grupo de ex alumnos se encuentran,  aprovechan para contar sus anécdotas en este centro educativo: viajes, izadas de bandera, presentaciones culturales, eventos deportivos, clases, preparación de alimentos, profesores, trabajos, son los principales temas que salen a relucir.

Diversos personajes alrededor del mundo lo han expresado, la educación es la mejor herencia que podemos recibir, así mismo, un pueblo educado  tiene más oportunidades de progresar.

Profesores: Siéntanse orgullosos de su profesión, conociendo que tienen la responsabilidad de educar en una época con múltiples cambios que hacen de la enseñanza, un proceso con múltiples dificultades. Tengan la certeza de que el trabajo bien hecho siempre va a ser agradecido.

Estudiantes: Disfruten su niñez, su adolescencia y su juventud, aprovechen cada día para aprender aspectos positivos para su vida, y  ante todo, nunca dejen de soñar. Ustedes son presente, y también futuro.

Los ex alumnos, en esta fecha especial que nos une, los invitamos a sentir orgullo de este, nuestro colegio, el cual ha aportado en la construcción de seres integrales útiles a la sociedad. Es un privilegio ser parte de un colegio agrícola, de que entre nuestros uniformes esté incluido el de trabajo, somos auténticos, tenemos la ventaja de estar conectados con la naturaleza, algo que no todos pueden decir.

Así mismo, eso genera en cada uno, la responsabilidad de contribuir  a que cada día, esta sea una mejor institución en todos los ámbitos,

Felicitaciones querido colegio, y que sean muchos años más de educación integral, GRACIAS!!


lunes, 7 de julio de 2014

DESPUÉS DEL 4 DE JULIO…



El día 4 de Julio a la 1 pm, mi hermano, 5 años mayor para mi, sonreía y decía: “Yo no puedo creer que la selección Colombia esté en cuartos de final en un mundial”, no pude evitar llorar, de orgullo, al reconocer que llegar hasta ahí no había sido fácil, pero también tenía la ilusión de verla avanzar.
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Dos días después de la eliminación de la selección Colombia del mundial de Brasil, he decidido escribir, porque creo que esta es la única forma de liberar tantos sentimientos que este hecho deportivo ha causado. Respecto al fútbol, no recuerdo otra tarde más triste que esa. Lloré las eliminaciones del Real Madrid en semifinales ante el Bayern y ante el Borussia Dortmund, lloré la eliminación de la selección  Colombia sub20 en el mundial realizado en nuestro país, al igual que la eliminación de la misma en el campeonato de Turquía. Pero no recuerdo nada parecido a esto, llorar una noche entera y cada vez que recuerdo ese partido, incluso cuando hablo con otras personas. Sé que todos expresamos nuestra tristeza, nuestra rabia, nuestra impotencia de diversas formas, algunos se lo toman de manera más tranquila…claramente, ese no es mi caso.

Leer tuits tampoco me tranquilizó, mucho menos ver imágenes y programas deportivos, la impotencia que causa el saber que se pudo llegar más lejos, que había con qué es algo doloroso. Muchos dicen que me tomo el fútbol muy en serio, que simplemente es un deporte, pero para mí el fútbol es algo más.

Ver a James Rodriguez, uno de los futbolistas que más admiro desolado, escuchar la voz quebrada de Pékerman, y la tristeza de los demás futbolistas fue algo que me afectó. Eso sólo lo puede lograr un grupo de personas comprometidas con su profesión, responsables, respetuosas con un deporte y con un país que confió y sigue confiando en ellos.

El primer mundial del que tengo recuerdos, fue el organizado en Francia, en el año de 1998, estaba muy pequeña y no me interesaba mucho el fútbol, eso sí, recuerdo claramente que perdimos ante Rumania, le ganamos a Túnez y finalmente sufrimos una derrota por parte de Inglaterra.

Luego llegó la Copa América de 2001, se podrán decir muchas cosas de ese torneo que ganamos, pero la felicidad de ese momento, no nos la quita nadie. Claro, también pensamos que teníamos un puesto asegurado en el mundial de Corea y Japón, tristemente no fue así. Tampoco estuvimos presentes en Alemania ni en Sudáfrica, los días de gloria parecían lejanos.

Me hablaban de Italia 90, de USA 94, de los magníficos jugadores que teníamos. Lo de Italia 90 fue maravilloso, lo de USA 94 fue desastroso, lo de Francia 98 fue el ocaso. Me hablaban del 5-0, de como muchos tocaron el cielo tras ese partido, que en realidad fue la vía a la tragedia.

A medida que han pasado los años, me he interesado  en ir más allá de los 90 minutos. Me he encontrado con documentos sobre la selección Colombia de los 90’s, el mundo reconocía y sigue reconociendo el talento de hombres como el Pibe y el Tino, pero no se puede ignorar que a la senda de gloria iniciada en el mundial de Italia no se le dio continuidad, por el contrario, el narcotráfico, la violencia, y otros factores infectaron al fútbol, lo que dio como resultado la triste muerte de Andrés Escobar, un hecho que siempre estará presente en nuestra historia, manchando de vergüenza a este bello deporte. Un hombre que cometió un error deportivo, asesinado por esa clase de miserables que inundan a este país y no lo dejan avanzar. Un futbolista magnífico, con un futuro glorioso al que se le apagó la vida, por culpa de la suma de errores de sus compañeros y cuerpo técnico. Un equipo que no se mentalizo para hacer historia, que pensó que siendo invicto en todos los partidos amistosos, y que siendo el favorito de muchos, bastaba en un mundial.

Un cuerpo técnico que no valoró ni estudió a sus rivales, que prefería tener feliz a la prensa del país, y en donde la concentración, más parecía una fiesta constante. El asistente técnico le ayudaba a la estrella de turno a escaparse de dicho lugar, para encontrarse con la actriz de moda.

Antes del partido ante USA, se amenazó la vida del cuerpo técnico y sus familias, el pedido era que no se pusiera a jugar a Barrabas Gómez, el hermano del Bolillo Gómez. Si, Barrabas Gómez, el mismo que en una entrevista dijo que la selección Colombia, esta, la NUESTRA, no iba a pasar de fase de grupos y que el ranking FIFA era una mentira…El cinismo de muchos es aterrador. Y escribo en mayúscula la palabra nuestra, porque siento que esta si nos pertenece.

En fin, a esa selección llegaron muchos sin merecerlo, y lo peor, tomaron un puesto en la titular. Con los que antes compartían cenas, y fiestas, luego repartieron amenazas y se llevaron la vida de Andrés. Con todos estos antecedentes de amenazas y miedo, jugaron el partido ante USA, con la concentración mermada, temiendo por sus vidas y las de sus familias, enfrentaron dicho partido. El resultado no podía ser otro, un autogol de Andrés Escobar, una error que muchos han cometido en el fútbol, pero  que en esa Colombia que no nos gusta, que no nos gustaría que existiera, dicho error fue visto desde otra perspectiva, Andrés Escobar fue culpado de la pobre actuación en USA, como si Colombia no hubiera estado eliminada ya, mentalmente, desde el 5-0, ese fatídico 5-0.

Los colombianos conocemos algunos detalles de lo que ocurría en esa época, porque los futbolistas, técnicos y directivos contaban todo sin ningún tapujo, y aún hoy lo siguen contando, sin ninguna vergüenza. Algunos futbolistas que participaron en ese torneo dicen que lo de ese mundial no les afectó porque así es el fútbol…que lástima que los asesinos de Andrés no hayan pensado de esa manera. Claro que es fútbol, y que uno puede reír, llorar, gritar, y de ahí no se debe pasar…el lastimar a otro por un escudo o por una camiseta no tiene justificación, pero al menos hubieran pensado en los hinchas que se ilusionaron, en las expectativas que crearon, pero no, porque en esas épocas, se decía que lo importante era clasificar.

Y no fue culpa de ellos, de por sí, en nuestro país  la mediocridad y el conformismo sobresalen, por tal razón, las injusticias predominan. En ese caso, la selección fue el reflejo de nuestra sociedad.

Es aquí en donde me acuerdo de un detalle sucedido en mi casa, que mis papás me contaron. Ellos que siempre han sido futboleros, estaban como cualquier persona del país, ilusionados con la actuación de la selección Colombia en ese mundial, así que compraron un afiche, lo pegaron en lo que antes había sido un cuadro, lo decoraron con lana amarilla, azul y roja en los bordes. Después de la triste actuación en USA 94, quitaron ese cuadro del puesto que le habían asignado y lo arrumaron, buscando así olvidar una presentación lamentable. Creo que desde esa época mi mamá no es capaz de ver un partido de la selección Colombia.

En el nuevo milenio se intentó de todas las maneras regresar a un mundial, cambiando jugadores, “reencauchando” técnicos, probando con algunos del FPC y con los de las divisiones menores de la selección. Hay que hacer énfasis en que Reinaldo Rueda y Eduardo Lara hicieron un magnífico trabajo en dichas divisiones, futbolistas como James Rodríguez, Santiago Arias, Falcao, entre otros, trabajaron con alguno de ellos, o con los dos. Pero el cambio de técnicos constante en la selección de mayores, hacía que los procesos se interrumpieran y no llegaran a un buen término.

Debido a este fenómeno, un delantero magnífico como Juan Pablo Ángel se quedó sin la oportunidad de ir a un mundial, de igual manera, Iván Ramiro Córdoba, el talentoso defensor, quien hizo parte de la convocatoria en el mundial de Francia 98, pero que por decisión del técnico fue relegado a la banca, tampoco tuvo la oportunidad de regresar a un mundial para tener revancha personal siendo titular.

Cuando se volvió a confiar en Hernán Darío Gómez para que comandara a la selección en el camino hacia el mundial que se está disputando, muchos estaban de acuerdo con esa decisión, principalmente porque este técnico además de clasificar a Colombia a un mundial, había hecho lo mismo con Ecuador. Personalmente, no fue de mi agrado. No sé por qué, pero ese señor siempre me ha molestado, me fastidia la forma en la que habla, en la que se viste, no quería verlo dirigiendo a mi selección, pero parecía que no había otra opción que apoyarlo.
Llegó la Copa América, estábamos ilusionados a pesar del fútbol pobre que demostró la selección, fuimos eliminados por Perú, en un partido que terminó de una forma desordenada, con muchos delanteros pero sin nada de ideas, una tarde en la que Falcao fue visto como villano.

Quedaba esperar las eliminatorias, y justo en el mundial sub20 realizado en nuestro país, ocurrió el incidente entre el DT y una mujer, en un bar de la ciudad de Bogotá. El hecho no pasó desapercibido y pronto todo el país tuvo conocimiento del mismo. Aunque algunos futbolistas lo apoyaron, incluso muchos periodistas, (como no), el altercado causó repudio y el DT terminó renunciando.

Algunos periodistas (ya se imaginarán cuales) decían que todo era doble moral, que lo importante era lo futbolístico, y bueno,  se desgastaron mucho pensando en inventar excusas, en realidad creo que todos los colombianos queríamos pegarnos de algo que sirviera para que el Bolillo se alejara de nuestra selección, y el destino ayudó. No sé qué hubiera pasado, si esto no hubiera sucedido, guiándome por los antecedentes de dicho personaje, quien no tuvo ningún reparo en tener en el banco de suplentes a uno de los mejores defensores de América, por poner a otro que no le llegaba ni a los talones. Incluso me acuerdo que durante la copa América disputada en Argentina se le preguntó por James Rodríguez y su respuesta fue muy vacía, es bien conocido que dicho DT tiende a confiar muy poco en los jóvenes.

Luego continuó Leonel Álvarez, ex futbolista de la selección Colombia y asistente del Bolillo, quien tuvo un buen inicio ante Bolivia, pero que no supo ratificar ese resultado cuando se ofició de local. 1 punto de 6 disputados encendían las alarmas, se debían tomar medidas desde ese momento, de lo contrario, se correría el riesgo de estar ausente, nuevamente, del mundial.

Muchos nombres se barajaban, que el más indicado fuera un extranjero molestó a muchos DTS nacionales…y a los periodistas, cosa rara. Pero se mantuvo firme dicha decisión, y finalmente fue José Néstor Pékerman  el elegido para comandar a la selección Colombia. Dicho técnico Argentino, quien jugó en  el Independiente Medellín, ha sido más reconocido por su carrera como técnico, brindándole a su país glorias en cuanto a campeonatos sub20, también fue DT de la selección Argentina de mayores. 

En mi caso, cuando lo vi, supe que en el si se podía confiar, no sólo por sus antecedentes como DT, sino por la forma de expresarse y por la seriedad que demostraba. Tranquilo al ganar, tranquilo al perder, siempre con las palabras justas. Seguro no fue fácil para él, su trabajo también fue en la parte mental, el hacerle creer a cada uno de sus jugadores en una idea, en un sueño, pero ante todo, hacerlos creer en ellos mismos.

Y así fue, la fe en ese grupo por parte de los hinchas no cesaba, aun cuando los resultados no eran los esperados. Y eso es lo que le dolió, y le sigue doliendo a la prensa, que sus críticas no hicieran mella ni en los futbolistas ni en los hinchas, pero ante todo, no se repusieron de que el DT no les pasara información confidencial, como otros lo hacían. Parece que a don José poco le afecta lo que digan algunos en sus insulsos programas de radio, los ignora como lo que son, como unos payasos.

Pékerman, ha confiado en futbolistas jóvenes, pero también ha depositado su confianza en otros más experimentados, como Faryd Mondragón, y Mario Alberto Yepes. Ha hecho que un futbolista como James Rodriguez despliegue su talento en pro del equipo, pero ante todo, ha hecho que un país se una en torno a un grupo, ha hecho que el amarillo predomine en las calles, ha hecho que muchas personas, como es mi caso, esperen con ansias un partido de su selección, para verlo junto a su familia.

Lo sucedido en los mundiales del 94 y del 98 nos hizo mucho daño, nos quitó la confianza. No le reprocho nada a los que no creían en esta selección, a los que pensaban que se iban a devolver rápido e iban a hacer el ridículo. Al fin y al cabo, nuestra mejor presentación en un mundial parecía algo lejano, muchos nacimos en Junio de 1990, ni manera de recordar ese suceso futbolístico.         

Recuerdo que en mi infancia y adolescencia, era común escuchar: “Mejor no clasificar al mundial, ¿para qué, para que hagan el oso?” e indudablemente recurrían a USA 94, para explicar dicha opinión.

Yo viví los mundiales de Corea-Japón, Alemania y Sudáfrica con mucha nostalgia, en cada partido escogía una selección pero obviamente ninguna me representaba, ni aunque tuviera muchos títulos o buenos futbolistas, yo simplemente quería volver a escuchar mi himno, ver los colores de mi bandera…pero eso parecía imposible.

Confiaba hasta donde era numéricamente posible la clasificación, me ilusionaba tras algunos resultados, ¿Cómo no ilusionarme tras un gol hecho de Chilena por el tigre Castillo, tras pase de Juan Pablo Ángel? ¿Cómo no ilusionarme tras ganarle a Argentina en Bogotá? Pero luego venían las seguidillas de derrotas, la esperanza en los milagros en las dos últimas fechas, se acababan las posibilidades, y siempre se pensaba en que la próxima vez si sería la vencida.
Me acuerdo de las noches y las tardes amargas en donde cualquiera venía y nos ganaba en nuestra casa, me acuerdo de las goleadas recibidas en Bolivia y en Chile, de la impaciencia que daba verlos jugar…de esperar un partido con pocas ilusiones, porque la actitud dentro de la cancha no correspondía a las expectativas.

Mientras en las eliminatorias que nos llevaron a Brasil, si era necesario no iba a clases, y no veía la hora de que mi selección jugara, en esos tiempos ni quería que llegaran las fechas de los partidos. Pero siempre había un poquito de fe, a pesar de las claras limitaciones de muchos de nuestros futbolistas.

Así que lo de Pekerman es invaluable, ha hecho un trabajo magnífico y no me cansaré de decirlo, Mario Alberto Yepes ha sido un gran futbolista que siempre estuvo en las malas de la selección, don José le dio el voto de confianza y Yepes ahora puede decir que representó dignamente a su país. Por algunas fallas que tuvo Yepes en las eliminatorias y en algunos amistosos pensé que no iba a dar la talla en el mundial…y que equivocación, en realidad no tengo palabras para describir lo magnífico que fue, mejor capitán no podemos tener. Merecido que tras tanto luchar, el fútbol lo haya recompensado de tan bella manera.

Así mismo, no estaba de acuerdo en que Faryd fuera el segundo arquero. Sin embargo, su liderazgo, y la imagen emotiva que nos dejó en el partido ante Japón, es algo que siempre recordaré. Ante 24 años de carrera deportiva, sólo me queda aplaudir. Así mismo, me quedo con lo que escribió en una foto que subió a instagram con sus compañeros de la selección: “Esta es el mejor grupo al que he pertenecido…”, creo que con eso lo ha dicho todo.

James Rodriguez, ¿Qué puedo escribir de él? Todo el mundo POR FIN reconoció su talento, algunos ya sabíamos con antelación de sus cualidades futbolísticas, porque hemos tenido la dicha de seguirlo desde su paso por el Porto, el torneo de Toulon, el mundial sub20, las eliminatorias y el Mónaco. Podría decir que también lo sigo desde su paso por la selección sub17, desde el pony fútbol, su paso por el Envigado y en el Banfield, pero sinceramente en esa época poco sabía de él, era mi hermano el que lo veía en el Banfield y me decía que “un tal James” jugaba muy bien. Con tan sólo 22 años, no le quedó grande el mundial, se convirtió en el goleador histórico de la selección, con sus goles nos hizo felices, con el gol que le marcó a Brasil nos ilusionó y sus lágrimas nos hicieron llorar. Ovacionado por el rival, reconocido a nivel internacional.

Juan Fernando Quintero,  hizo un gol y tiene muchísimo más para dar, de eso estoy segura, hay que revisar su carrera profesional, para darse cuenta que es un luchador, Santiago Arias, otro de los jóvenes en quien Pekerman depositó su confianza y no lo hizo quedar mal.

Juan Guillermo Cuadrado, quien brilló con luz propia gracias a su magia y talento,  quien tras tener una infancia difícil y habérsele cerrado muchas puertas en el inicio de su carrera, ha demostrado que la perseverancia y el querer luchar por los sueños, conllevan al éxito (ver, carta a Juan Guillermo Cuadrado http://www.elespectador.com/deportes/futbolcolombiano/carta-juan-guillermo-cuadrado-articulo-498210 )

Camilo Zuñiga, jugador magnífico, tratado injustamente por la prensa Brasileña y por algunos tuiteros “malotes” que parecen olvidar que el fútbol es un deporte de contacto, no vale la pena profundizar sobre ese tema, aquí lo importante es que Zuñiga es un futbolista muy talentoso, como lo ha demostrado en los clubes en los que ha estado, y que no desentonó en la selección, a pesar de no haber jugado en la temporada debido a que se estaba recuperando de una lesión.

Pablito Armero, la alegría de la selección, el hombre de las coreografías. Abel Aguilar, resistido por muchos pero que  demostró lo injustos que hemos sido, tuvo un buen mundial y terminó haciéndonos falta ante Brasil.

David Ospina, el magnífico arquero que tenemos, desde aquí puedo darme cuenta lo caballero que es, un orgullo para todos.

Y los demás: Guarín, Sánchez, Valdés, Zapata, Balanta, Carbonero, Vargas, Mejía, Teo, Jackson, Ramos, Bacca, no tengo reproches con ninguno, sólo agradecimientos.

Igualmente los que por lesiones o por decisiones técnicas no estuvieron: Falcao, Macnelly, Valencia, Muriel, Ramírez, Perea, Mosquera, Medina, Soto, gracias, porque también hicieron parte de este sueño, y aportaron para que se hiciera realidad.

Es cierto que en el partido ante Brasil se cometieron errores, que se regaló un tiempo, que Colombia se acordó de su fútbol muy tarde, así mismo, el árbitro también incidió de cierta manera, no tanto en el marcador pero si en la dinámica del juego. No quiero hacer énfasis en eso, porque suficientes lágrimas he derramado tras ese partido, y prefiero quedarme con lo bueno, lo cual no se puede olvidar tras un encuentro en el que no se dio el resultado esperado.
Así que en mi mente seguiré guardando la ilusión que tuve hasta el 4 de Julio,    la alegría de escuchar como el himno de mi patria retumbaba en el extranjero, el colorido de los colombianos en las tribunas de los estadios brasileños, la alegría de nuestros futbolistas, reconocida por el mundo, las coreografías, la admiración hacia el buen fútbol practicado por nuestra selección. Guardaré la alegría en los rostros de aquellos con los que hablaba y al igual que yo, estaban ilusionados con llegar más lejos, los padres de la mano con sus hijos luciendo con orgullo  la camiseta amarilla, los jóvenes a la expectativa por ver por primera vez a su selección en un mundial, eso nadie nos lo puede quitar, ni siquiera el árbitro español.

También recordaré la voz quebrada de Pékerman diciendo que quería mucho a un país que lo ama y que reconoce lo que ha hecho, porque sin duda, una nación que tiende a dividirse por todo, por regionalismos tontos, por equipos de fútbol, por política, se unió gracias a ese grupo de 23 hombres que nos demostró que los colombianos podemos ser mejores de lo que hemos sido. Que nuestros ejemplos no deben ser aquellos que están sedientos de sangre y poder, sino que nos debemos fijar en nuestros deportistas, y en todos aquellos que luchan firme y  honestamente por cumplir sus metas.

Nuestras lágrimas son de orgullo, de impotencia, de rabia, nuestras lágrimas tienen muchos motivos, pero entre ellos no está la vergüenza. Porque ellos, nos representaron muy bien, y lo mejor, es que hay un gran futuro, ahora sólo queda superar la tristeza normal de la eliminación, mirar para adelante y esperar   los próximos retos de la selección. También, desearle a cada uno de nuestros futbolistas, éxitos en su carrera profesional, pues eso merecen.

Espero que Pékerman continúe siendo nuestro DT, que no nos deje caer en las garras de los periodistas y de aquellos quienes sólo buscan la satisfacción personal y no piensan en lo que una selección de fútbol representa para un país. Es extraño que en un país en el que todo lo malo que cualquier ser humano puede imaginar ha ocurrido, las lágrimas sean causadas por un partido de fútbol.

Gracias a todos aquellos extranjeros que nos apoyaron, que reconocieron el talento de los nuestros. También un saludo para aquellos que deseaban que nos fuera mal, y que siempre le hacían fuerza a nuestro rival y se alegraron tras nuestra eliminación, quiero decirles que no eliminaron del torneo, pero la felicidad que nuestra selección nos provocó es invaluable.  

Nuestra historia en los mundiales es pequeña: 5 participaciones, esta ha sido la mejor, desde cualquier óptica en la que se observe. El planeta fútbol no se detiene aquí, y siempre habrá revanchas. Nos podrán decir agrandados, nos podrán cantar los goles de Brasil, nos podrán decir que nuestras vitrinas están vacías, se podrán referir a nosotros como drogadictos y narcotraficantes: hay gente que no ve más allá de lo que le muestran, por lo tanto nunca  aceptarán que la alegría, la esperanza y la unión no vienen en forma de trofeos. Sólo que si usted no es Colombiano, le va a ser difícil entenderlo.  

La "derrota" de Colombia fue el triunfo de muchos periodistas deportivos, y de muchos ex futbolistas y DTS, que en lugar de reconocer el buen trabajo de los demás, prefieren buscarle el lado malo y criticar algo que ellos no fueron capaces de hacer, por culpa de su mediocridad, siento pánico de que esa clase de gente vuelva a tomar las riendas de nuestra selección, QUÉDATE PEKERMAN!!

Me parece increíble que la tristeza de muchos sea la alegría de unos pocos, pero al parecer así ha funcionado en muchos ámbitos en este país, la realidad así lo expresa.

Tras el recibimiento apoteósico hecho a los nuestros, en donde miles de personas interrumpieron su rutina dominical y madrugaron en familia para saludar a los hombres que hacen parte de la selección, no hay mucho que decir: Ellos perdieron un partido pero ganaron el respeto y el amor de todo un país, Colombia es agradecida con quienes le hacen bien. Después de verlos llorar y con la tristeza reflejada en sus rostros, me alegra volverlos a ver felices, bailando, sonriendo, como deberían estar siempre.

Debemos olvidar las justificaciones que incluso muchas personas reconocidas hacen de aquello que ha manchado y marcado a nuestro país, la realidad es que sí hay otras formas de construir un mejor futuro, lejos de lo que tanto nos ha hecho daño.

Así que le agradezco a nuestra selección y a deportistas como Nairo Quintana, Rigoberto Urán, Mariana Pajón, Catherine Ibargüen, entre otros, por hacernos quedar bien a donde quiera que van, por lucir nuestra bandera con orgullo, y por hacernos vibrar de emoción, GRACIAS TOTALES!!

Finalmente, debo decir que para mí el mundial terminó el 4 de Julio, ahora, cualquier referencia al mundial que no implique a Colombia me fastidia, espero que no gane Brasil, y si gana, que no vayan a ser descarados los robos a sus rivales. Eso sí, podrán conseguir la sexta copa, pero el juego bonito lo asesinaron hace rato, junto al juego limpio.

PD1: Mi hermano dice que a Colombia le hace falta perderle el miedo a Brasil, el último triunfo de nuestra selección ante ese equipo creo que fue en el 92, él es optimista y dice que hay oportunidades de vencer ese miedo escénico que se ha mantenido por años.
PD2: Nuestra selección es tan grande que me hizo volver a escribir.
PD3: Lloré escribiendo esto.

PD4: Lo escribí basándome en mis emociones, disculpen las equivocaciones y las incoherencias, gracias por leerme…porque si están aquí, es porque leyeron lo demás, ¿no? 

sábado, 24 de diciembre de 2011

MI BALANCE DEL 2011

El 2011 está finalizando. Es hora de realizar balances. Por mi parte puedo decir que he aprendido a dormir cuando está lloviendo, a pesar de la crueldad del invierno. He aprendido a tener una charla amena bajo el resplandor del sol. He aprendido a disfrutar de la amistad. Cada vez disfruto más tomar una deliciosa taza de café y comer sin arrepentimientos. A escuchar ofensas pero no responderlas todas. A ser sarcástica cuando la ocasión lo amerite. A no desear joyas costosas, ni abrigos ni carteras de piel, prefiero las joyas hechas con semillas, con madera,  los abrigos de tela y bolsos hechos con fique. Dialogar, caminar, tomar fotografías. Contemplar la naturaleza, a disfrutar de la compañía de gatos y perros, junto a sus costumbres y divertidos juegos. A entender que no hay personas perfectas, a amar cada día más a mi familia. A disfrutar de mí pueblo día y noche, de su clima, de su gente, de sus fiestas. A reírme de mis errores, a tener recuerdos buenos y malos y evocarlos con alegría. Escuchar diversos tipos de música sin criticar. Disfrutar en mi cama leyendo un buen libro, bañarme con agua fría, bailar con el que me pida bailar con él, y si nadie quiere bailar conmigo, pues bailar sola o con una buena amiga que siempre esté ahí en las buenas y en las malas. Tomar unos buenos tragos, o unas cervezas frias y charlar, con personas sencillas, que no se sientan culpables de hacerlo. Ser yo misma, sin imitar a nadie, sentirme orgullosa de mi personalidad, de mi físico, de todo mí ser. Disfrutar cada día sin arrepentimientos, decir las cosas de frente, no guardar rencores en mi alma. Sentirme orgullosa de mi tierra santandereana y de mi país Colombia. Disfrutar de ver partidos de fútbol, aunque muchas veces los resultados no sean los esperados.
Indignarme por las injusticias que diariamente suceden en nuestro país, a aprender de los que piensan diferente a mí, a respetar opiniones aunque a veces no sean compartidas, sentirme orgullosa de ser estudiante de una universidad pública y de una carrera tan magnífica como lo es Trabajo Social.
¿De qué nos preocupamos? Lo único que nos queda son los recuerdos y en días en los que todo  parece ir mal, una buena terapia es evocar aquellos momentos alegres…como dicen por ahí, es mejor arrepentirnos de lo que hemos hecho que de lo que no hemos hecho…o si no, a nuestra mente llegará esa odiada pregunta de “¿Qué hubiera pasado si…?”
Es hora de dejar la pereza, el desgano, la mente cerrada, hay que aprender que vivimos en un planeta muy grande, con diversas culturas, religiones, modos de vida ¿Qué vamos a hacer? ¿Seguiremos pensando que sólo lo que nosotros pensamos es la única verdad? La invitación es a no ser ilusos….y a disfrutar de cada minuto de nuestra vida, sin arrepentimientos.
Y a tener siempre una sonrisa en nuestros labios, porque no hay nada peor que una persona amargada.

¡¡FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO 2012!!

lunes, 9 de mayo de 2011

LA SOCIEDAD DE LAS DESIGUALDADES.

Las desigualdades económicas en los países subdesarrollados son múltiples. Día a día las diferencias aumentan, no sólo entre países “desarrollados” y “subdesarrollados”, sino también entre las clases sociales de estos últimos. El dinero y el poder, en general, pertenecen a unas pocas familias, que han sido dueñas de los mismos a través de muchos años. Esto conlleva a las diferencias abismales existentes entre ricos y pobres. Ricos que viven en condiciones nada despreciables y pobres que día a día se sumen más en la miseria.

Es ya la segunda década del Siglo XXI y muchos países no pueden disfrutar de las ventajas que representa los adelantos tecnológicos en campos como la salud, la educación, la agricultura, la industria, etc. La mayoría de las regiones se han estancado en el tiempo o lo que es peor, están en retroceso. Hablar sobre las desigualdades en los países subdesarrollados no puede ser tan difícil, teniendo en cuenta que es una problemática que día a día se vive: sólo basta con hacer un recorrido por las ciudades en las que cada uno habita o tratar de viajar por carretera, ¿Qué se puede observar? Cinturones de miseria, viviendas ubicadas en lugares altamente riesgosos,  vías intransitables, dineros de los que no se benefician los pobres, y muchos aspectos que son igual o más aberrantes.

Sólo basta hacer la comparación entre el terremoto y maremoto que afectó hace poco más de un mes al Japón, un país desarrollado. Si bien, muchas personas murieron, los resultados pudieron haber sido peores. Pero debido a la cultura, y al mejor manejo de los recursos, pudieron sortear de mejor manera esta situación y dentro de poco tiempo, muy seguramente, podrán volver a la normalidad. Caso contrario sucede en Colombia, en donde la palabra prevención junto a su significado parecen haber sido olvidados. Una ola invernal que una y otra vez ataca a la mayor parte del país. Como es sabido, no es la primer vez que ocurre, pero los dirigentes, los organismos, los encargados de realizar programas de prevención, no los realizan y si a esto le sumamos el mal manejo de los recursos, se hace obvio por qué cada año se repite la misma historia, en cada ocasión con peores consecuencias.

Si bien, dividir a los países entre “desarrollados” y “subdesarrollados” en un principio tuvo un tinte predominantemente económico, en el transcurso del tiempo, fue afectando otros ámbitos tales como la cultura, la educación, entre otros. No es de negar, que los países “desarrollados”, poco a poco, a través de sus productos, de sus grandes empresas, se han “nutrido” de las naciones “subdesarrolladas” y aprovechando las débiles economías, explotan sin piedad las tierras, luchan a muerte por territorios ricos en diversos minerales, sin importarles dejar sin vivienda a grupos indígenas y a campesinos. Sin importarles contaminar el agua, sin importarles acabar con el ecosistema en el que habitan ciertos animales. Sin importarles la tala indiscriminada de árboles.

Los dirigentes intentan justificarse, diciendo que la gente exagera, que es necesario que el capital extranjero invierta en nuestro suelo, y muchas cosas  más que no alcanza para convencer, de que por ejemplo, Latinoamérica, desde el mal llamado “descubrimiento” hasta el día de hoy, ha sido un territorio hecho para la riqueza de los demás y para la pobreza propia. Es como si la palabra “desarrollado” fuese el sinónimo de “explotador” y “subdesarrollado” de “explotados”.

En países como Colombia, la desigualdad se ve crecer día a día. Una educación pobre que va encaminada hacia la privatización, un sector salud que no brinda un servicio ni eficaz ni eficiente a las personas con menos recursos, una economía manejada por extranjeros, familias que tienen que vivir y “hacer milagros” con el salario mínimo que en muchos casos, sólo una persona del grupo familiar devenga, aspectos culturales que van desapareciendo porque se empieza a sentir vergüenza de lo propio, de la identidad, de la historia. (Se prefiere una hamburguesa a una comida típica colombiana).

Lo peor es que nada parece mejorar, a pesar de lo que digan los “padres de la patria”, quienes tratan de “endulzar el oído” con frases como “capital extranjero” “inversión” y “libre comercio”. Son los mismos dirigentes, que por tratar de que las pequeñas ciudades se parezcan a las de otros países (y de paso lucrar más de un bolsillo), implantan proyectos como el “Metrolinea”, proyecto que además de perjudicar a muchas personas, trata de implementar una cultura que es ajena, además de que para una ciudad como esta, no era necesario, ni urgente este tipo de sistema de transporte y más si se tiene en cuenta otras problemáticas mucho más agudas que sufre la población.

Las desigualdades son muchas y diversas, con implementación de Tratados de Libre Comercio y con la intromisión en el territorio nacional de multinacionales, van a aumentar. Y en Colombia, como siempre suele ocurrir, las decisiones más trascendentales, en aspectos como el cuidado y manejo del medio ambiente, van a ser tomadas por unos pocos, pero los afectados van a ser muchos.

Si bien, en el mundo actual, la mayoría de países pueden ser catalogados como “subdesarrollados”, son los pocos “desarrollados” los que se encargan de “dirigir” al planeta. Aunque la mayor parte de  recursos de los que se nutre la población mundial están ubicados en los países “subdesarrollados”, los grandes beneficiarios son los “desarrollados”. Es por lo tanto que países con territorios e historias diversas ubicados alrededor del mundo, tienen en común, las mismas desigualdades sociales, aunque en algunos, unas de estas son más criticas.

La intromisión de los países “desarrollados” en la sociedad de los “subdesarrollados” es tal, que como se ve en los noticieros, países como Estados Unidos, se encargan de hacer listas e informarle al planeta, cual país es seguro y cual no para ir de viaje, cual país lucha más y cual menos en la erradicación de cultivos ilícitos, creando con dichas estadísticas un “clima” de inseguridad, de miedo y de desconfianza, entre las diversas naciones.

Al creerse que la calidad de vida en un país está determinado sólo por la parte económica, se olvida en los países “subdesarrollados” aspectos sobre los cuales no hay políticas claras, como por ejemplo, el aumento de embarazos en la adolescencia, los métodos anticonceptivos, las enfermedades de transmisión sexual como el SIDA, la violencia intrafamiliar, el maltrato infantil, entre otros. Dichos aspectos no se deber relegar a un segundo plano, ya que como lo dice claramente Amartya Sen, “una mayor educación, prevención y atención de la salud y otros factores similares afectan las auténticas libertades de que disfruta la población. Estos avances sociales deben considerarse como parte del desarrollo, dado que nos procuran una existencia más prolongada, libre y fructífera, además de estimular la productividad o el crecimiento económico”.[1]

Otros elementos que no pueden ser olvidados, son la deserción escolar y las pocas personas que pueden aspirar a estudios de nivel superior, teniendo en cuenta que muchos de los que pueden lograrlo, se ven forzados a migrar hacia países en los que sea apoyado su talento, debido a que en países con características similares a Colombia, la investigación científica no se considera una prioridad.

Por lo tanto, las desiguales vividas en los países “subdesarrollados”, si bien tienen como base, aspectos económicos, estas, van más allá, afectando diversos ámbitos en los que se desenvuelve una determinada sociedad. Aunque un país puede tener una gran riqueza en sus suelos y en sus recursos en general, como suele ocurrir y es sabido por una gran mayoría, no es propiamente el país que cuenta con la riqueza natural, el dueño de esta, y es en ese punto en donde los países “desarrollados” juegan un papel crucial, pues estos, si cuentan con la tecnología y el presupuesto necesario para explotar los recursos y quedarse con la mayor parte de las ganancias, mientras los países “subdesarrollados” continúan teniendo como base la agricultura, muchas veces aún con sistemas rudimentarios.

Los países “subdesarrollados” son el resultado de diversos hechos históricos, que los han convertido en dependientes de otros que tienen el poder económico y político. Como lo dice Pierre George, al referirse a la situación de los países “subdesarrollados”, “Tal situación…procede en parte del papel inhibitivo de las relaciones que les han sido impuestas desde hace más de un siglo por los países desarrollados: colonización o subordinación económica”.[2] Aclaración que vale la pena realizar, porque en muchas ocasiones, se menosprecia al país “subdesarrollado”, olvidando el por qué de las condiciones de este y qué aspectos históricos lo llevaron a convertirse en una nación con características de dependencia.

Por razones como las anteriormente expuestas, es que resulta ser un gran reto vivir en países “subdesarrollados” en los cuales, por lo general no se les garantiza a sus ciudadanos una óptima calidad de vida, pues prima ante todo, el aspecto económico antes que lo social. Los gobiernos tratan de señalar el progreso de una nación sólo fijándose en el ámbito de la economía, y movilizan muchos recursos hacia fuerzas militares, argumentando que la seguridad generará más “confianza inversionista”. La reflexión que queda por hacer es: ¿Valdrá la pena que a los territorios “subdesarrollados” cada vez lleguen más empresas extranjeras mientras en los campos y ciudades la gente muere de hambre? ¿Valdrá la pena gastar grandes cantidades de dinero en fortalecer a los militares para que los extranjeros se sientan “seguros”, mientras para la mayoría de personas, la educación es un espejismo?

Resulta claro que la actual sociedad, es la sociedad de la desigualdad, en donde se trata de justificar que una prospera economía repercutirá en el bien común. Pero al ver y ser consientes del aumento de la corrupción, de la pobreza, de la contaminación, de la injusticia, sólo se puede tener claro que mientras sea la acumulación de dinero el eje de los gobiernos, se seguirá viendo lo que hasta ahora parece ser una constante: la certeza de que hay en los paises “subdesarrollados” una riqueza que nunca va a ser totalmente de la mayoría de la población, porque siempre las grandes ganancias van a ser para multinacionales disfrazadas de “redentoras”.

No sobra decir que los paises “desarrollados” han logrado su cometido: aumentar su riqueza, saquear a los paises “subdesarrollados” e impregnar a los mismos de su cultura consumista e individualista.

 CaToLa

BIBLIOGRAFÍA.

·         SEN, Amartya. “TEORÍAS DEL DESARROLLO A PRINCIPIOS DEL SIGLO XXI”.

  • GEORGE, Pierre.  “GEOGRAFÍA ECONÓMICA”. Barcelona: Editorial Ariel.


[1] Amartya Sen, “TEORÍAS DEL DESARROLLO A PRINCIPIOS DEL SIGLO XXI”. Página 13.
[2] Pierre George “GEOGRAFÍA ECONÓMICA”. Página 22.

jueves, 24 de marzo de 2011

MEDIA DÉCADA DE VIDA.

El 22 de Marzo, cumplió años el hombre que más quiero, el hombre por el cual daría mi vida, el hombre que me ha hecho llorar y reír….ese hombre es mi PAPÁ.

No podría definir a mi papá en una sola palabra. Puedo decir que es especial, cariñoso, chistoso, trabajador, sociable, colaborador, respetuoso, responsable.
Puedo decir que es una persona que acepta las decisiones que toman sus hijos. También que es una persona justa, que ama la naturaleza, que respeta y quiere con amor verdadero a los animales, que lucha porque sus alumnos sean personas que puedan aportar en un futuro muy cercano aspectos importantes a la sociedad.

Mi papá tiene una risa contagiosa, mi papá tiene una forma extraña de castigar, no es con insultos, no es con golpizas, no es con discursos (como lo hacen las mamás), es simplemente con una mirada de decepción, lo cual duele más que mil golpes seguidos.

Mi papá tiene un perro llamado “Lucho”, que he aprendido a querer como si fuera mi hermano menor. Mi papá ama su trabajo. Mi papá acepta la música que yo escucho.

A mi papá le gusta leer, le gustan las fiestas que se hacen en nuestro pueblo, mi papá es católico.

Mi papá es un buen esposo, un buen hijo, un buen hermano, un buen profesor, un buen amigo. A mi papá no le gusta ir al  médico. Tampoco le gusta lavar, barrer, trapear o planchar.  Mi papá no es tacaño, no es tramposo.

A mi papá le gustan los sombreros, le gustan las fotos, le gusta cocinar y lo mejor, es que lo que cocina le queda delicioso.

Mi papá ama a su pueblo, Santa Bárbara y ese amor, hacia ese lugar tan maravilloso ha sido transmitido hacia nosotros.

No somos millonarios, pero hemos sido ricos en momentos felices y divertidos. No somos millonarios, pero hemos sonreido gracias a nuestros animales…gatos y perros, especialmente.
No tenemos una gran fortuna, pero somos afortunados. Nuestra familia se ha mantenido a través de los años, gracias a una mamá y a un papá responsables.

Me quedo corta en palabras al describir a mi papá. Sólo sé que provengo de una familia que me ha dado buen ejemplo y que me ha enseñado a disfrutar de las pequeñas cosas que nos brinda la vida, el canto de un pájaro, el juego de un par de gatos, el aullido de un perro consentido.

A mi papá le doy gracias por ayudarme a ser quien soy hoy, y por ser junto a mi mamá, la inspiración para querer ser cada día una mejor persona. A mi papá, en su cumpleaños número 50, le debo decir, que todos los que lo han conocido y los que lo conocemos, podemos agradecer por esa media década que lleva con nosotros…..A mi papá sólo me resta decirle ¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS Y QUE CUMPLA MUCHISISISIMOS AÑOS MÁS!!

Con cariño, 
CATOLA.